lunes, 25 de marzo de 2013

Te quiero, pero como yo quiero


Cada vez tengo más claro que en las relaciones, sean del tipo que sean, lo más complicado no es estar en lo malo, sino en lo bueno.

Este fin de semana quedé con mis amigas para comer y mi hija mientras me estaba arreglando me dijo muy seria que volviera pronto, y eso me hizo pensar. Yo le pregunté: "¿Cuando tú estás en casa de una amiga quieres que mamá vaya a buscarte pronto o tarde?". "Tarde", me respondió un poco pensativa. "Pues entonces alégrate por mí si no vuelvo pronto, porque eso será que me lo estoy pasando muy bien". No sé si la convencí del todo. Al fin y al cabo ella es sólo una niña de siete años, pero me gustaría que fuera capaz de entenderlo desde pequeña para que no cometiera ese error de mayor.

El caso es que cuando tenemos a un amigo, a nuestra pareja o a un familiar pasando por un momento malo, somos capaces de estar ahí los primeros, de dar los abrazos más fuertes y decir lo siento con el alma encogida de verdad. Pero cuando se trata de animar al otro a que haga el viaje de sus sueños solo, a que quede con sus amig@s sin nosotros o sencillamente a que se compre eso que tanta ilusión le hace, no nos mostramos tan espléndidos. Soltamos un "que lo pases bien" con la boca pequeña, que en realidad quiere decir "preferiría que te quedaras", y eso es puro egoísmo. Lo primero porque las personas somos seres individuales que necesitamos hacer cosas por nuestra cuenta. Y lo segundo porque cuando no te alegras de lo bueno que le pasa a alguien que quieres, es que en realidad ese "amor" no es tan puro.

Y es que tenemos la mala costumbre de exigir al otro que nos dé lo mismo que damos nosotros, como si todos fuéramos iguales y nos comportáramos de la misma manera.
Esa puñetera manía nuestra de querer que los demás sean como nosotros queremos, en lugar de aceptar que nos enamoramos o nos hicimos amigos de esa persona precisamente porque era así y así nos pareció fascinante.

Ese maldito "Te quiero, pero como yo quiero". Pues NO, si me quieres, me quieres tal y como soy.


sábado, 2 de marzo de 2013

Sexo en diferido -EDITADO-


Hoy vengo a reconocer una cosa que me pasó hace tiempo y que nunca me había atrevido a contar antes por vergüenza. 

A ver, la cosa fue más o menos así:
Resulta que hace ya algún tiempo, conocí a un hombre y el sexo que se pactó fue en diferido y como fue un sexo en diferido, en forma efectivamente de simulación…, de simulación o de lo que hubiera sido en partes una… de lo que antes era una relación, tenía que tener la retención, es que si no hubiera sido…, ahora se habla mucho de sexo que no tienen retenciones, ¿verdad? Pues aquí se quiso hacer como hay que hacerlo, es decir en diferido y con simulación. Total... que entre unas cosas y otras, nunca hubo sexo.

Menos mal que el otro día estaba escuchando a la señora Cospedal, que por cierto, tiene nombre de borrachera, y me di cuenta de que no soy la única imbécil que hay en este país...


Para los que no sepáis de lo que estoy hablando, que veo que hay muchos, os dejo la joya que nos regaló Dolores de Cospedal para explicar la relación laboral que existía entre el PP y el señor Bárcenas:



jueves, 28 de febrero de 2013

Venganza vs Justicia


Mis vecinos se mudan. Y se mudan porque otro vecino ha decidido joderles la vida.

La historia es así:
Mis vecinos, a los que llamaré TC, tienen un perro que pasa el día en el jardín corriendo, saltando y de vez en cuando ladrando, o sea, haciendo sus cosas de perro. Es un perro normal, nada agresivo y que nunca ha tenido ningún problema con nadie más. Además por la noche, que en todo caso es cuando más podría molestar el ladrido, está dentro de la casa, con lo cual no se le oye.
El caso es que a mi otro vecino, que vino a vivir aquí hace un año aproximadamente, y al que paso a llamar directamente Gilipollas, le molesta que el perro ladre. 
Yo reconozco que hay perros muy pesados a los que es muy difícil soportar porque se pasan todo el día y toda la noche ladrando, pero no es ni muchísimo menos el caso. Este perro ladra muy de vez en cuando, por lo que no molesta. 
Pero Gilipollas, en su condición de experto en tocar los cojones para hacer honor a su nombre, decidió emprender una cruzada contra el perro, que en ningún momento pasó por hablar amablemente con TC. Lo primero que hizo fue intentar reunir firmas en el vecindario contra ellos, pero como a la gente no nos molesta el perro, la cosa no prosperó. Así pues pasó a la acción. Mejor dicho, pasó a lo que viene llamándose un "tira la piedra y esconde la mano". Porque los Gilipollas son así, de naturaleza cobarde.
Utilizaba las horas del día en las que TC no estaban en casa para tirar chinchetas a su jardín. Les rompía las lunas del coche y echaba también los cristales y otras lindezas que el pobre perro se iba clavando sin poder evitarlo. Hasta que TC se dieron cuenta de que el perro cojeaba, empezaron a sumar dos más dos y el resultado les salió Gilipollas.
TC le denunciaron varias veces, pero cada vez que ponían una denuncia les costaba 190 euros y para colmo Gilipollas es el niñito de papá de uno de los hombres más conocidos y con pasta de este puñetero pueblo en el que vivo. Así pues, la policía se limitaba a tomar nota y poco más.

TC hartos de este tema, han decidido mudarse.

Vivimos en un mundo maravilloso lleno de gente buena, repleto de cosas preciosas de las que disfrutar a diario, hasta que como dice la famosa frase, viene alguien y lo jode. Y lo jode porque ha decidido que quiere que tú vivas como le da la real gana a él. Y lo peor de todo es que lo consigue. Te echa literalmente de tu casa.

Tengo un cabreo tremendo a pesar de que no es mi perro, ni mi vida y ni siquiera puedo decir que TC sean nuestros amigos, sólo son vecinos. No sé lo que haría en caso de encontrarme en una situación parecida, pero reconozco que no sería capaz de largarme y dejar que ganara así sin más, porque me hierve la sangre sólo de pensarlo. Entiendo que no se puede vivir eternamente en guerra con una persona, porque al final, aunque sólo sea en salud, las cosas se pagan. Pero es que me parece terriblemente injusto que se tengan que ir de aquí porque a una mierda de niñato se le haya metido en las narices joderles la vida. 

Vale que no se puede uno tomar la justicia por su mano, porque entonces este planeta sería inhabitable, pero no me digáis que al menos no le daríais un par de hostias como panes, o cualquier otra cosa que os permitiera seguir viviendo con dignidad. Que te puedas seguir mirando al espejo y pensando: "Ay que joderse qué a gusto me he quedado...".


viernes, 22 de febrero de 2013

La vanidad vende


Resulta que hace unos días me llama una chica y me dice que he sido "recomendada" (sabe dios por quién) para disfrutar de un evento que se llama "modelo por un día". A lo mejor lo conocéis, no sé cuánto tiempo lleva esto.

Se trata de una sesión de maquillaje profesional seguido de varias sesiones de fotos con la ropa que tu quieras (incluso sin ella, si ese es tu deseo), en varios fondos y posturas. Todo gratis, a no ser que quieras alguna foto. Pero como yo el gen de la "fotogenia" no lo tengo muy desarrollado, no me acobardé y acepté el desafío.

Me pareció genial pasar unas horas con mis amigas a las que no tengo la oportunidad de ver muy a menudo. Así que las llamé y las lié. Bueno, se dejaron liar muy fácilmente. Ser modelo por un día es una cosa bastante atrayente. Más allá de que te guste ese mundo o no, es una oportunidad para hacer algo que si no jamás harás, y además es divertido. 

Mi mayor reparo era que yo no sé qué hacer delante de una cámara. Me pongo muy nerviosa, así que delante de un desconocido me parecía que iba a ser todavía peor. Pero no, lo hacen muy cómodo. Te van diciendo las posturas que tienes que poner más o menos y sólo tienes que agregar tu mejor sonrisa. 

El caso es que, como ya os he dicho, todo es absolutamente gratuito, sin compromiso de que tengas que comprar ni una sola de las fotos que te hacen. Pero, ay amigos, cuando las ves, te enamoras tanto de ti misma, que las quieres. Es irremediable. Es un ejercicio de vanidad tan enorme que me da hasta vergüenza haber caído en ello.

A eso únele todos los "ooooh's" y "guauuuuu's" que nos van saliendo cuando vemos las fotos de las demás (y las tuyas propias, qué coño). Así que te pones a pensar que jamás volverás a hacer algo así, que además nunca volverás a tener la edad que tienes, que son recuerdos para toda la vida para ti y para tus hijos, y los hijos de tus hijos y... las compras.

Y así has pasado de pronto de estar echando una tarde muy divertida con amigas, a gastarte una pasta en unas fotos de ti misma!!! Que sí, que las fotos son preciosas y todo lo que queráis, pero que está claro que la vanidad vende. O al menos eso nos pasó a las cuatro amigas que íbamos.


jueves, 14 de febrero de 2013

De Pablos Alboranes


Hace unos días me pidió mi hija que le grabara un disco con música que ella conociera. Así que he tenido que hacer una recopilación, un poco de aquí, otro poco de allá.
Buscando una canción, no sé cómo llegué a Pablo Alborán y me entró curiosidad de escuchar alguna de sus canciones, ya que tiene tanto éxito. La verdad es que tiene una voz preciosa, clara y limpia. Una voz especial. Y las letras (he escuchado 3 canciones, no más) son muy bonitas. Pero lo que más me ha llamado la atención es lo guapo que es. Pero me ha llamado la atención porque le estaba mirando en un disco y pensaba: un tío así, con esa cara, esa voz, cantando esas cosas... y me ha entrado urticaria.
Entiendo que es maravilloso que escriba esas letras, pero no sé si soportaría a un hombre que tuviera esos sentimientos tan a flor de piel. O a lo mejor me equivoco y sólo lo plasma en sus canciones. 
Nos quejamos muchas veces de que los hombres no son sensibles, pero hasta qué punto nos gusta esa sensibilidad en un hombre. A mí no demasiado. Me gusta la dulzura, como a cualquier hijo de vecino, pero es que las cosas que dice este muchacho por muy divinas que sean, me suben el azúcar.
Por un lado me ha encantado escucharle, pero si pienso en él como persona, como piensan tantas miles de mujeres en este país, ¿en serio querrían tener a un tío delante de ellas con una guitarra diciendo esas cosas? A mí no me pone nada. Imaginad que en medio de una pelea en un bar se te pone a cantar:

Dime si eres capaz 
de rechazar nuestro pasado 
y de borrar nuestras caricias 
y que de mi ya te has cansado, 
que ya no me quieres, 
que no he sentido tus abrazos, 
ha sido todo mentira, 
que no darías por mí la vida.

Y todas las mujeres del bar cuchicheando: "Oy oy oy oy... qué perra, con lo guapo que es y las cosas que le dice". Y tú pensando: "Ya, coño, pero intentad soportarle cada mañana mientras estás haciendo un pis, legaña colgando y pelo revuelto y te está cantando: y tú, y tú y solamente tú, haces que mi alma se despierte con tu luz...".

Resumiendo, que entiendo perfectamente que la mitad de la población femenina de este país esté coladita por sus huesos, porque es un bombón y dice cosas tremendamente bonitas, pero así aislado, como hombre, no me pone nada. ¿Me equivoco? Seguramente, pero como no creo que vaya a tener el placer de conocerle...


Mírame a los ojos


Mírame a los ojos y dime sin hablar
que sientes lo mismo que yo cuando te toco.
Dímelo en suspiros, en gemidos, dilo con tus manos.
Quiero ver en tu rostro la agonía de lo imposible,
de estar en el lugar equivocado
aun viviendo el momento perfecto.
Déjame dibujar con la lengua tus labios,
hasta que el placer sea tan insoportable
que devores mi boca con rabia.
Apriétame contra tu sexo,
hazme sentir tu deseo.
Quiero perderme entre tus brazos
y saber que te pertenezco,
que en este momento soy tuya,
soy tú.
Y ahora, dilo...
di que me deseas,
dime que el mundo no importa,
que a nuestro alrededor se ha detenido el tiempo,
que nadie nos observa.
Dilo y la fuerza de esas palabras
hará el resto.


viernes, 4 de enero de 2013

¿Este año me propongo o me proquito?


Parece que si no se hace uno algún propósito de año nuevo no tiene gracia empezar el año, así que he hecho una pequeña lista de moñadas que he decidido intentar cumplir:

- Conseguir ponerme un tampax y no sentirme como una aceituna violada por un pepinillo. Ya sé que parece una tontería, pero es que no puedo. Es increíble que hayan salido por ahí dos niños como dos soles, de 3 kilos y pico cada uno sin el más mínimo esfuerzo y yo no sea capaz de meterme una mierda de rollito de celulosa de un centímetro de grosor. Me siento absolutamente inútil :(  Pero a dios pongo por testículo, que lo lograré...

- Acordarme de regar las plantas. Que lo mío es un planticidio, cada vez que compro un miserable potos, hasta que no le veo con las hojas arrugás y hecho un asco no digo "¡upsss, si necesita agua!". Y me encantaría tener la casa llena de plantas verdes y lustrosas, pero es que soy un puñetero desastre. Cómo es posible que mi madre las tuviera tan preciosas y mi padre sea el hombre que susurraba a las plantas, que hay que ver qué jardín y qué casa tiene, y yo tan negada. ¿Qué mierda de genes me han llegado?

- Ir a Nueva York y hacerme (no me fusiléis por favor, no me fusiléis) una foto sentada en las escaleras de la casa de Carrie Bradshaw. Es, sin miedo a equivocarme y sin ningún tipo de duda, lo más tonto que he querido hacer nunca, pero qué le voy a hacer, me hace muchísima ilusión. Bueno, me hace ilusión ver NY entero, de cabo a rabo, cada esquina, cada detalle, cada trozo de película que he visto desde pequeña. Y sé que éste es el año, por fin.

- No pelearme con la báscula. Dicen que dos no discuten si uno no quiere, no? Pues eso, que yo no quiero. Yo prometo poner de mi parte, seguir haciendo ejercicio y todas esas cosas, pero que no se me ponga ni un gramo tonta, que la caneo. Punto pelota.

- Y por lo demás, pues cositas corrientes, ya sabéis: tener sexo salvaje en un ascensor, tener sexo salvaje encima de la lavadora centrifugando, tener sexo salvaje en un coche, tener sexo salvaje en un jacuzzi, tener sexo salvaje en... mira, como no quiero hacer el post más largo del mundo, lo dejaré en tener sexo salvaje así en general y ya está.


Pues nada, a por ello. Que no se diga que es por falta de voluntad.

miércoles, 2 de enero de 2013

Queridos Reyes Magos: este año quisiera...


Una cabaña en algún remoto lugar de la montaña.
Una alfombra delante de una chimenea encendida.
Una cubitera con una botella de sidra. Una manta grande y suave.
Música de fondo. Un bote de mermelada de fresa.
Una baraja de cartas. Hacer trampas.
Una noche de insomnio premeditado.
El amanecer colándose entre las cortinas.
Desayunar sobre tu espalda. Una ducha caliente. 
Un último juego.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Mil formas diferentes de amor

Hace unos días cambié la foto de perfil de whatsapp y al poco recibí un mensaje de una amiga de la infancia con la que no hablo casi nunca, nos vemos si acaso una vez al año y ni siquiera nos felicitamos por Navidad, ni cumpleaños ni nada. El whatsapp era simple y sencillamente para decirme: "Qué guapa estás en esa foto".
Y me encantó. No porque me diga que estoy guapa, me encantó porque fue una cosa espontánea. Vio la foto y me lo dijo, sin más. 
Al día siguiente me llegó de otra amiga un: "¡¡¡Qué guapa estás en esa foto, cacho perra!!!", jajaja. Mil formas diferentes de decir lo mismo, pero igual de espontáneo y bonito.
Y me puse a pensar en esos detalles que te alegran el día y que no cuesta nada perder un minuto de tu tiempo en decirlas. Pero que casi nunca decimos.
Un sencillo me he acordado de ti, una palabra bonita, cosas tan simples que pueden sacar una sonrisa a alguien y que habría que hacer más a menudo.

En los últimos días me han llegado varias sonrisas de este tipo, y espero haber provocado alguna también. Y me doy cuenta de la cantidad de gente a la que quiero, de un modo u otro. Mil formas diferentes de amor, pero amor al fin y al cabo. Y un problema o defecto de mi carácter, que cuando alguien se cuela en mi vida, lo hace para siempre. No soy capaz de dejar de querer.

Otro defecto de mi carácter es que ahora que estoy escribiendo esto, pienso si lo que me dicen de la foto es porque normalmente les parezco un callo y para una vez que me ven mona, se sorprenden. Ummmm..., mejor no les voy a preguntar.

Feliz Fin del Mundo a Todos : )


jueves, 8 de noviembre de 2012

Estamos todos locos


Riiiiing, riiiing.
- Estamos todos locos, buenos días, le atiende Pepis, ¿qué necesitaba?
- Hola, buenos días. Pregunto por la señorita Enjambre.
- La señorita Enjambre no se encuentra en estos momentos, señora.
- Vaya, ¿y a qué hora puedo localizarla?
- No podría decirle ya que falleció hace un par de días.
- ¿Cómo es posible? ¡Si hace dos días estaba en la cama con mi marido!
- ¿Le ha preguntado a él tal vez?
- ¿Si le he preguntado el qué?
- Puede que la señorita Enjambre falleciera mientras estaba beneficiándose a su marido y antes de morir le dijera cuándo tenía pensado volver a la oficina.
- Ah, pues no lo había pensado, la verdad.
- Hay que tener en cuenta esas cosas, señora. La última persona que la viera con vida tendrá seguramente esa información. La señorita Enjambre era muy precavida y si se encontró de pronto en la tesitura de morirse seguramente le dijo sus planes a alguien.
- Bueno, pues le preguntaré a mi marido.
- Hace usted lo correcto señora. Y si tuviera a bien comunicarme después lo que haya averiguado le estaría muy agradecida. Mi jefe lleva dos días preguntando por ella y ya no sé cómo encubrirla. 
- ¿Morirse no es una buena razón para dejar de ir a trabajar?
- En esta empresa no, señora. Y más con los tiempos que corren.
- Entiendo.
- ¿Alguna otra cosa necesitaba?
- ¿Podría decirme usted si la señorita Enjambre era guapa?
- No particularmente, señora.
- ¿Tenía buen cuerpo entonces?
- Era redonda como un piano, señora.
- No lo entiendo. ¿Qué habrá visto mi marido en ella?
- La señorita Enjambre alardeaba de chuparla magníficamente, señora.
- Ah, claro. Es que yo el sexo oral no lo practico, me da mucho asco, ¿sabe?
- Es lógico pues que su marido lo buscara por otro lado, no podemos culparle.
- Sí, bien cierto, pobrecito mío. En fin señorita Pepis, muchas gracias por todo, ha sido extremadamente amable. Y a ver si vuelve pronto la señorita Enjambre, no quisiera yo tener ahora un disgusto con mi marido por estas nimiedades.
- Gracias siempre a usted, señora. Buenas tardes.


lunes, 5 de noviembre de 2012

Carta a Bruce Willis

Querido Bruce:

Soy tu ferviente admiradora desde la primera vez que vi tu sonrisa de niño pillo en Luz de Luna y pasaba cada sábado de mi infancia delante de la televisión esperando a que la tonta de Maddie se diera cuenta de que no había mejor hombre que tú en todo el universo.
He visto la mayoría de tus películas, lo cual quiere decir que me he tragado muchos bodrios, pero me compensaba porque estabas tú.
Me has hecho reír, me has hecho llorar, me has emocionado y me has asustado. Te he escuchado cantar y tocar la armónica. Por tu culpa me cae mal Demi Moore. A la de ahora directamente la odio. 

Pero a lo que voy. El pasado abril me enteré de que estrenabas una nueva película, que para colmo había sido rodada en España, prácticamente toda en Madrid, cosa de la que yo no me había enterado. Casi mejor, porque si ya de por sí la película es mala, sólo faltaba que una loca estuviera saliendo cada dos por tres a tu espalda dando saltitos. 
Llevo siete meses esperando para verla y el pasado sábado al fin pude descarg..., bueno, que la vi.
Cuál no sería mi sorpresa cuando pasados 15 minutos vas y te mueres!!! ¿Pero qué mierda es ésta? ¿Para esto me paso siete meses esperando? ¿Estamos locos? En medio de mi desesperación seguí viendo la película, que es absolutamente infumable, con la esperanza de que llevaras un chaleco antibalas, o que el disparo hubiera sido superficial, o que el guionista se hubiera fumado un peta de los buenos y otra vez fueras un jodido fantasma, qué sé yo, joder, qué sé yo.
Pero no, la película avanzaba y cada vez que el protagonista estaba en peligro yo te imaginaba saliendo de la nada para salvarle. Y así durante la hora y media más larga de toda mi vida. Hasta que me di por vencida y dejé de esperar...
Y ahora me siento decepcionada, estoy triste. Me has acostumbrado mal. Desde muy pequeña he creído que tú aparecías cuando la gente lo necesitaba, que eras mi héroe personal en la gran pantalla. Pero querido Bruce, si ahora te mueres a los 15 minutos de empezar la película... apaga y vámonos, conmigo no cuentes.
Me quedo con el recuerdo de John McClane descalzo, sucio, lleno de sangre, medio desnudo y sexy abrazando a Holly, porque no ha habido nunca una reconciliación tan maravillosa en la historia del cine.

Yippee ki yay, Bruce.



sábado, 27 de octubre de 2012

Nunca es tarde


Es curioso encontrar tu verdadera vocación a los 37 años. Pero dicen que nunca es tarde.

Me empeñé con 18 años en ser directora de cine. ¡Ole, nada menos! Y por eso fracasé en mi primera experiencia en la Universidad, la nota no me daba para hacer CC Audiovisuales y tuve que elegir otra carrera. Y aquello era como resignarse a ser "algo", a ser universitaria porque era la ilusión de mi madre, como le habrá ocurrido a tanta gente. Y no la culpo, supongo que quería darme lo que ella no tuvo. Mi padre era más tolerante en eso, siempre me decía que era yo la que tenía que decidir. Así que al final dejé la carrera.
Hice varios cursos de cine, de edición, de fotografía... y acabé estudiando diseño gráfico y maquetación. Y sí, me gusta, es bonito, no se me da mal, pero no es lo que quiero ser en la vida.

Así que he decidido volver a la Universidad, pero ahora mi vida ha cambiado. Ya no soy aquella niña que se quedaba toda la noche despierta para ver los Oscar y pensaba: "algún día yo estaré allí...". Ahora sé que quiero estudiar Psicología. Y diréis algunos "joder, pues con lo loca que está esta mujer, los va a volver a todos tarumba". Y es que en esto del mundo del blog, muchas veces no llegamos a conocer el trasfondo de la persona. Hay gente con la que conectas y llegas a entablar una amistad y pueden conocerte mejor, pero en general, al menos en mi caso, reconozco que la mayoría de lo que escribo no refleja más que una pequeña parte de lo que soy. El lado más extrovertido, ese que no te atreves a sacar a diario. La gente se queda extrañada cuando les digo que soy una persona tímida, y lo soy, y mucho.

Pensé que me iba a dar miedo por creer que no puedo, que tengo dos hijos, que dónde voy yo a estas alturas, pero no. Tengo unas ganas terribles de empezar. 
Y sobre todo sé que tengo que hacerlo, porque no quiero vivir la vida, quiero saborearla. No puedo quedarme estancada en algo que me da simplemente de comer, necesito ser lo que de verdad quiero ser. Y si me he dado cuenta ahora, pues genial, hay quien no llega nunca a saberlo.
Así que allá voy...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mi pelo está ionizado

Ayer fui a comprarme un secador nuevo, porque el antiguo ya después de 20 años (no exagero) de servicio estaba el pobre muy achacoso. 
Cuál no sería mi sorpresa que después de revolotear un rato por las estanterías buscando el secador perfecto, aparece un dependiente súper-sonrisa en boca, alto, elegante, no puedo decir, por más que quisiera daros envidia, que era guapo, pero sí muy amable y terriblemente, maravillosamente, brillantemente... calvo.
Que no pasa na', que ser calvo no quiere decir que no entienda de secadores, pero es un dato más que tenía que dar sobre él para describirle fielmente. Y la realidad realidosa es que el tipo no tenía ni un pelo.
Ahora que dientes... dientes los tenía todos y se los debía lavar con tipp-ex, qué blanquez más resplandeciente. Además muy grandes. ¿Sabéis esa gente que tiene los dientes muy anchos? Que digo yo que se comprarán la pasta de dientes al peso: "A ver Mariano, con este bote de Colgate tienes para 10 metros cuadrados de dientes", "Que no Loli, que con eso no me limpio ni los premolares...". Pues de esos...
Bueno, pues el caso es que se me acerca desprendiendo encanto por los poros y me dice el famoso canaijelpyu, y yo le respondo que yes, que ofcors y que estoy más perdida que carracuca, que jamás de los jamases hubiera o hubiese imaginado que existieran tantos tipos de secadores. Así que me explica que el último grito ahora son los secadores de iones. Mi cara, un poema. El tipo que empieza a explicarme todo lo que hacen los iones y a mí que como soy asín de gilipichis me da por mirarle a la cabeza y empezar a pensar... "¿Me va a vender un secador un calvo? ¿Pero qué puede saber este hombre de encrespamientos?". Era como el dicho de "yo le vendo un peine hasta a un calvo" pero al revés, es decir, en el dicho yo era la calva... cawentó, qué lío!!!
Bueno, el caso es que a mí me parecía que lo que estaba diciendo sonaba muy bien. Un pelo más brillante, más suave y que no se encrespa. ¡¡¡Eso es un orgasmo mañanero diario!!! Así que intenté sonreír más que él, ni que decir tiene que no lo conseguí, y le dije que sí, que quería el secador, que me había convencido a pesar de que el kilo de iones a está a unos precios, oiga. Y caminamos muy felices hasta la caja donde me abandonó para ir a iluminar dentífricamente a otra persona.
Así que ahora es míííííío y esta mañana lo he probado y sólo puedo decir: Ole los iones y ole sus coj... Esto es una pasada, os lo recomiendo, aunque seguro que ya lo tenéis todas y yo soy la lerda que no sabía qué era un ion hasta ayer.


lunes, 22 de octubre de 2012

"Eso" no puede caber aquí!!!

Hoy voy a hablar de penes...



Se suele decir que el tamaño no importa mientras que sea grande. Pero yo hoy voy a romper una lanza en favor de los penes normalitos, medianos y micropenes. Y lo hago porque hace poco una amiga que estaba teniendo una aventurilla un tanto peculiar con un hombre, recibió en medio de una noche de pasión virtual una foto que la dejó impactada. Yo no he visto la foto, por supuesto (aunque la curiosidad me mataba, lo reconozco), pero la cara de mi amiga cuando me lo contaba era la de una mujer absolutamente traumatizada. Según dice aquello no era un pene, era lo que vulgarmente podríamos decir "la manga un abrigo". Ella sólo acertaba a decirme que "eso" no podía caberle dentro de ninguna manera.
¿Hay derecho a sufrir semejante decepción?
Tú que estás toda emocionada con un hombre que es amable, simpático, guapo, educado... y resulta que la tiene tan grande que sólo de pensarlo te entran arcadas, dolores vaginales y sudores fríos. ¡¡¡Es inhumano!!!
Cada vez que llegaba el momento de tener una cita con él, a la pobre mía se le descomponía la cara. Le tenía miedo. ¿Y es que cómo puedes estar tranquila tomando una coca cola delante de un hombre así? Tú intentas mirarle a la cara, pero lo único que piensas es en la foto. ¿Será real? ¿Será tal vez que tiene un IPhone con uno de esos filtros que distorsionan la realidad? ¿Sabrá utilizar el Photoshop? ¿Será de este mundo?... Y así un sin fin de preguntas que rondan tu cabeza mientras él habla y habla y habla... hasta que le escuchas decir: "Lo que más me gusta de ti es que sabes escuchar". ¿¿¿Eing??? ¡¡¡Pero si no me he enterado de nada!!! ¡Sólo puedo pensar en "eso"!
Terrible...
La relación no duró más. No por el pene, todo hay que decirlo, pero igualmente tenía los días contados.

Es por eso que desde aquí quiero decirles a aquellos hombres que no la tengan demasiado grande, que el tamaño de verdad no importa. Que las mujeres somos muy comprensivas y, sobre todo, que todas, absolutamente todas, hemos ido a clase de teatro de pequeñas. Y si un chico nos gusta por muchas razones, tenemos un sin fin de recursos para hacerle sentir como un machoman de los buenos. Algo así como lo que hacen Cameron Díaz & Company en esta película que es uno de mis más (absurdos) iconos del cine.




Modo irónico OFF

Bueno chicas, ¿algún micropene que declarar?
Modo cotilla ON


martes, 16 de octubre de 2012

Matemáticas con amor

Ayer cuando fui a recoger a mis peques al cole, la profesora de mi hija me pilló por banda para decirme que tiene que esforzarse más en matemáticas. Glupssssss, con la iglesia hemos topado.
Esto es serio, y la verdad es que ya lo estaba esperando, porque mi hija es un ser artístico por naturaleza. Desde muy pequeña lo que le gusta y se le da bien es plasmar en un papel lo que ve. Ella no entiende de números, no es capaz de comprender que Diego esté tan feliz con sus 15 caramelos y tenga que venir la mala pécora de Alicia a quitarle 6, porque para ella todo el mundo es bueno y esas maldades la descolocan. Así que cuando lee algo así no sabe si tiene que sumar, restar o darle sus propios caramelos a Diego para que no esté triste.
Es cierto que todos los profesores me dicen que ella tiene el "don" de observar aquello de lo que nadie es consciente. Si les ponen a todos un objeto para copiarlo en un papel, ella le pone todos los detalles, absolutamente todos. Pero claro, eso que por un lado seguro que en un futuro le será útil en su trabajo, hoy en día provoca que en medio de una clase de numerajos, llegue un momento en que se decante por estudiar el maravilloso planear de una mosca, la ropa de su amiga Marta o la sonrisa de ese nuevo niño con cara de pícaro y malos modales, que por mucho que critique está claro que le ha robado el corazón, y lo dibuje.
Así que mi labor ahora es buscar libros para reforzar algo que a ella no le aporta nada y que encima le supone un suplicio. O tal vez tenga yo que inventarme los problemas de matemáticas:
Si Guillermo te regala una caja de 24 bombones y a tu amiga Laura una caja de 12, ¿cuántos bombones tenéis entre las dos? Y lo más importante ¿quién le gusta más?.



jueves, 11 de octubre de 2012

La Voz y mi marmotismo


No soy yo muy de concursos televisivos, y digo no soy muy por no decir no soy nada. Pero reconozco que lo que me estoy riendo con La Voz en Twitter no es normal. Somos como alimañas, no dejamos títere con cabeza. Lo criticamos todo y alabamos lo que hay que alabar. Pero siempre en tono de risas. Así que éste programa me ha conquistado.

Bueeeeeeno, vaaaaaale, el que me ha conquistado es Melendi. Ya está, ya lo he dicho.
Un chico que jamás me había llamado la atención y mira tú por dónde le veo ahí tan alto, tan moreno, tan simpático, tan conesasonrisa que no lo puedo soportar. Cada vez que pulsa el botón rojo me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, como si me estuviera pulsando a mí en... en fin...

Pero como todo, tiene sus inconvenientes. Yo, marmota declarada, que me acuesto normalmente a las 11 de la noche como las niñas buenas, estos últimos miércoles me ensobro a la 1 de la madrugada. Y aquí la "mua" se levanta a las 6:20 todas las mañanitas de dios, así que cuando suena el despertador y me acuerdo de Melendi y de Twitter y de Jesús Vázquez... les tengo un odio a todos que no puedo con mi alma.

Esta noche mi hija se ha venido a mi cama. Hecho del que he sido consciente esta mañana cuando en medio de mi cabreo con el despertador y mi odio profundo hacia el mundo, me he girado y he notado ahí su cuerpecito. Pero no me preguntéis nada más porque no soy capaz de recordar ni el cómo, ni el cuándo, ni el porqué. Tengo una ligera idea de que tuvimos una conversación extrasensorial a altas horas de la madrugada, pero no sé si le confesé que los Reyes son los padres, si le expliqué cómo se hacen los niños, la clave del banco o alguna catástrofe parecida, porque no recuerdo absolutamente nada. 

Pero en fin, sobreviviré.
Lo grave sería que me quedara dormida aquí en el trabajo, encima del tecl... zzz zzzz zzzz zzzz zzzz....


miércoles, 3 de octubre de 2012

A ver... que este tema ya me quema un poco


Recuerdo hace ya bastantes años que me atraía un chico. Yo no le conocía mucho, pero me llamaba la atención y yo a él también. El caso es que un día me pidió salir y yo le dije que no. La verdad es que me apetecía salir con él, pero quería conocerle mejor. Después de eso seguimos hablando cada vez que nos veíamos, me iba gustando cada vez más y supongo que, a pesar de haberle rechazado, yo a él también. Así que pasado un mes más o menos volvió a pedirme salir. Volví a decirle que no. ¿Y por qué? Pues por el simple hecho de que aquello ya era un juego. El juego de a ver quién podía más.
Seguimos hablando, tonteando, riendo y mirándonos. Yo sabía que él podía perder el interés o pensar que yo era gilipollas en cualquier momento, pero me arriesgué. Y todo por ver si realmente estaba interesado en mí. Poco tiempo después, y pillándome de sorpresa, me pidió salir de una manera preciosa. Le dije que sí.

Hoy me encuentro que todos mis colegas de twitter (y medio twitter) están criticando este tuit de Amaia Montero, que no es que sea precisamente de mi agrado la buena mujer, pero me parece que no dice nada insultante ni falso.


No confundamos a la mujer que es asaltada en un portal por un violador y dice claramente NO.
No confundamos a la mujer que tiene que soportar que su marido vuelva a casa cada noche y la pegue mientras ella dice NO.
Cuando una mujer dice NO, hay que ver en qué circunstancias dice NO. Y a mí me parece que Amaia Montero no se está refiriendo a: "Venga violador, a ver si eres capaz de clavarme la navaja en el cuello", no, yo creo que se está refiriendo a ese juego que existe a veces entre hombres y mujeres.


viernes, 28 de septiembre de 2012

Estamos conectados


Quería hablaros de las personas que la vida va poniendo en nuestro camino. No sé de qué pensamiento sois cada uno de vosotros. Yo soy de las que piensa que todos estamos conectados y que lo que sucede es lo que provocamos nosotros mismos. Por eso cuando alguien se cruza en mi vida, siempre espero a ver cuál es el motivo, qué me va a aportar.
Y la verdad es que siempre me quedo sorprendida.

Hay gente a la que conocemos simplemente como mensajeros, como mediadores de algo. Es decir, gente con la que nos encontramos para poder conocer a otra. Así de sencillo. Aparecen en nuestra vida de una forma muy repentina y muy intensa, que casi no sabes ni lo que está pasando, y luego te das cuenta de que era un simple puente. Era el camino hacia esa otra persona que es la que, por alguna razón, nos interesa.

Hay personas con las que de pronto la conexión es tan grande que parece que los conociéramos de toda la vida. Supongo que os ha pasado. Conocer a una persona y que la conversación sea tan fluida y que puedas hablar de cualquier cosa, o que surjan unos determinados sentimientos que no sabes describir y que te hacen pensar que has encontrado a una pequeña parte de ti.

Hay otras que vienen a aportarte en apariencia algo negativo. Que te joden la vida, hablando claro. Bueno, yo tengo mi propia teoría sobre eso y depende además del caso. Yo creo que esas personas nos enseñan. Si rebobináis un poco en el pasado y recordáis la última persona que os ha hecho daño, podéis decir que toda la consecuencia ha sido negativa? Yo creo que, al menos en mi vida, no. De un modo u otro nos ha hecho cuanto menos reflexionar. Como se suele decir, nos ha dado una lección. El dolor no siempre es negativo en estos casos. Sufres y duele, claro que sí, pero aprendes y avanzas.
Obviamente estoy hablando de cosas muy simples, un desengaño, un mal rollo, un vecino tocapelotas, un jefe capullo... no de cosas más graves, que eso, aunque también tengo mi teoría, me la guardo.

Y es que últimamente me he puesto a analizar a la gente que hay a mi alrededor. Cómo han llegado a mi vida. Qué me dan. Qué les aporto yo. Cuál es el porqué. Y es fascinante... vivir cada vez me es más fascinante.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Si ya es un problema...

Tengo una amiga que lo está pasando mal porque ve pasar el tiempo y tiene que tomar una decisión ya, y apostar porque sea la acertada.

Hace año y medio conoció a un hombre y empezaron a salir. Al poco decidieron vivir juntos porque la cosa iba muy bien. Él está divorciado, tiene dos hijas. Mi amiga es soltera, no tiene hijos. No hacen falta más datos.

El problema es que él no quiere tener más hijos y ella, aunque no lo sabe seguro, cree que sí, que en algún momento de su vida querrá tenerlos. Tan fuerte es la decisión de él que hace poco se ha hecho la vasectomía. Dice que ya tiene suficiente con sus dos hijas y que no puede ni pensar que saliera de nuevo mal y tuviera que pasar otra pensión y ver a su nuevo hijo/a cada 15 días.

Yo entiendo a las dos partes:
Me pongo en el lugar de él con mucha facilidad. Yo no quiero tener más hijos. Ya he tenido dos, les adoro, les compro un loro, pero se acabó. Mi instinto maternal está colmado de felicidad. Y ya.
Me pongo en el lugar de ella. Una mujer con 33 años, que encuentra por fin al hombre de su vida (eso nunca se sabe, pero es lo que piensa ahora) y sabe que jamás será madre. Y no sólo eso, tendrá que ser, en cierta medida, la... ufff, no sé cómo llamarlo, pero en fin, suene como suene, la madrastra de dos niñas, que para colmo y como es natural, no la aceptan como mujer de su padre.

Sólo acierto a decirle que son dos personas incompatibles, que no tienen futuro juntos. Que por más que se quieran es una relación condenada al fracaso. Yo al menos pienso así. Intento apoyarla, pero no quiero influirla. Y me doy cuenta de que la diga lo que la diga, sólo me sale esto: "Lo que es ya desde el principio un problema, sólo puede convertirse en un problema más grande".

jueves, 6 de septiembre de 2012

El pornochat



Yo soy de las que piensa que los hombres no tenían que tener celos de otros hombres, si no de otras mujeres, es decir, de las amigas. Porque tú puedes estar tan tranquila y centrada en tu vida, sin querer (ni atreverte) a dar un paso en falso, cuando viene la amiga de turno a decirte que si conoces el "pornochat". Cawentó, y qué será eso... Pues no, querida, no tengo el placer, le respondes. Pero claro, ya te ha picado el gusanillo por dentro. Quieres saber, porque de todos es conocido la naturaleza cotilla de la mujer.
El "pornochat", según mi amiga, no es otra cosa que el chat de Terra, donde ella (la muy...) últimamente pasa más horas al día de las aconsejables por la OMS.
Así que comienza a narrarme movidas varias que consiguen (sin demasiado esfuerzo, todo sea dicho) que la curiosidad me coma. Pero claro, yo le digo muy autosuficiente que a mí esas cosas no me van.
Esa misma noche (para qué vamos a esperar más, no?) me meto en el "pornochat" y me pongo un nombre sofisticado donde los haya. Pero alguna mala pécora ha decidido adelantarse a mi súper nombre, así que yo ni corta ni perezosa (e ignorante de la vida) me añado un par de ceros al final. Con lo cual el resultado de mi nick es el siguiente: "Nombrequetecagasdechulo 00". Y allá que voy.

No me ha dado tiempo a familiarizarme con el aspecto de esa pantalla por donde corren miles y miles de mensajes cuando el ordenador empieza a pitar. ¡¡¡Me están abriendo chats privados!!! Coño, esto es la panacea. Aquí ligas hasta sin dientes.
De pronto tengo un montón de "nuevos amigos" interesados en conocerme mejor, estoy entusiasma-da.
Empiezo por el primero, que por lógica ha sido el más rápido en abrir la ventanita, y se merece el mejor de los honores.
-Hola preciosa -me dice. Uys, éste me conoce... ejem... vale, me he sobrado.
-Me encanta tu nombre. ¿Cuántos años tienes?
Pues 36, le digo.
-¿Y cuánto mides?
Eing??? ¿Esto es relevante para charlar un rato? Pero como soy novata le contesto: 1,75.
-¿Y cuánto pesas?
Pero bueno... esto ya es la rehost... Así que le dejo ahí y paso al siguiente.
-Hola!!!
Hola majo hola.
-¿Cuántos años tienes?
Joder, menos mal que aún estoy en edad de decirlo, si no me hunden en dos privados...
-Me encanta tu nombre.
Mira, qué original. ¿Serán primos o algo?
-Y ese 00 qué significa, ¿son tus pechos?
O_o
Siguiente...
-Hola maciza!
Pero bueno por Dioxxxx, esto qué es!
Siguiente...
-Hola. Me intriga mogollón lo de los ceros. ¿Es tu delantera?
Joder, qué he hecho, dos miserables e inocentes ceros que se supone que no suman nada y mira la que he liado.
Siguiente...
-Hola.
Uf, sólo un hola.
-Qué tal? Qué haces?
Pues aquí, pelando zanahorias... 
Siguiente...
-Hola.
Que sí, que hola.
-¿Esos ceros qué significan?
Joder. Mira, voy a sacar mi lado sarcástico y al menos me río un rato.
-Son mis tetas.
-Guau, ¿las tienes muy grandes?
-Como melones.
-Me encantan las tetas.
-Y a mí. Me gustaría hacer un trío con otra mujer para poder tocárselas. ¿Qué te parece?
-Uffffff, genial. Yo encantado.
-Pues quedamos cuando quieras.
-Vale!
Ahora ya tarda más en contestar, supongo que porque tiene una mano ocupada...
-Me pasas tu email y te aviso.
-Sí, sí, estupendo. ¿Cuántos años tienes?
Claro, estaba tardando...
-36
-Genial. ¿Y cuánto mides?
-Mido 1,50 y peso 133 kilos, pero muy bien repartidos, eh?
Sin respuesta... Supongo que se le ha quedado la mano encasquillada en "sus labores" de la impresión.

Cierro el chat.
Y me pongo a pensar en la cantidad de gente que había ahí metida intentando buscar sexo fácil y rápido. Caray...
¿Y así es como se liga ahora? Qué fuerte, si a alguno le ha faltado decirme que le enviara las bragas por la ranura del USB!!!
Que supongo que ahí dentro habrá gente maja, que no lo pongo en duda, pero no sé si han sido los 00, o que la primera vez es la más traumática, pero qué queréis que os diga, donde esté la barra de un bar de toda la vida y un mirarse y un tontear, que se quiten todos los pornochats del mundo.
O será que me hago viejuna...